Axel es un niño poblano que a los 10 años tenía cataratas en ambos ojos. Su mamá cuenta que la primera le salió a los 7 años en el ojo derecho, mientras que en el izquierdo fue hace 4 o 5 meses.

“Era algo muy difícil cuidarlo. Era como cuando era un bebé. Había que guiarlo por ejemplo al baño, darle de comer. No veía nada”, dice su mamá.
El doctor que revisó a Axel relató que el niño “no distinguía números ni letras”.
Pero la historia de Axel cambió radicalmente gracias a la colaboración que mantienen el Sistema Municipal del DIF Puebla y la Fundación Jenkins, que ha permitido la atención de personas en situación de vulnerabilidad para ser beneficiarias de cirugías de cataratas.
Tras una operación de 30 minutos, realizada en mayo de este año, se pudo resolver la catarata que afectaba ambos ojos del niño.
Emocionado, Axel cuenta que fue muy bonito ver a su mamá y a sus hermanos. “Muchas gracias por esta campaña, ver así es muy bonito, al ser un niño normal le puedes echar ganas a la escuela”, dice.
También alegre, su mamá nos platica que Axel recuperó la vista, “se hizo realidad nuestro sueño”.
Conoce la historia de Axel en:
Sabías que…
Otras 13 personas también fueron beneficiarias de cirugías de cataratas que fueron realizadas en mayo pasado, en Puebla.

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