La colaboración entre instituciones abre caminos hacia una vida más independiente, el aprendizaje de nuevos oficios y la inclusión laboral. Con el apoyo de Fundación Jenkins, Kalimori ampliará el taller de bordado que contribuye al desarrollo de habilidades y al fortalecimiento de oportunidades para los asistentes.

Hay oportunidades que van mucho más allá de aprender un oficio: significan descubrir nuevas capacidades, ganar confianza y construir un futuro con mayor autonomía.
Cuando las instituciones unen esfuerzos para hacerlas posibles, la inclusión deja de ser una aspiración y comienza a transformar vidas. Bajo esta visión, Kalimori impulsa un modelo de desarrollo para adultos con discapacidad intelectual y del espectro autista.
Kalimori es una comunidad que apuesta por el potencial de cada persona y por su derecho a desarrollar una vida plena y significativa. A través de un modelo incluyente de capacitación, promueve la convivencia entre pares, el fortalecimiento de habilidades productivas y la construcción de caminos hacia una inclusión laboral que reconozca las capacidades de cada participante. Entre los talleres comerciales que ofrece están los de cerámica, avícola, velas, bordado y cocina.
En este esfuerzo, el apoyo de Fundación Jenkins será para la ampliación y mejora del taller de bordado, que representa una contribución concreta para la generación de espacios de aprendizaje y desarrollo.
La importancia de estas iniciativas radica en reconocer que la inclusión se construye con acciones, oportunidades y el compromiso compartido de quienes creen en una sociedad más accesible, solidaria y equitativa.
Detrás del taller de bordado hay algo más que una actividad: hay capacidades que merecen ser reconocidas, proyectos que pueden crecer y personas que merecen oportunidades para construir su propio camino. Cuando las instituciones trabajan juntas para hacerlas realidad, la inclusión cobra sentido en la vida cotidiana y abre horizontes para una comunidad en la que todas las personas puedan participar, aportar y desarrollarse.
Taller de bordado
El taller de bordado es uno de los más exitosos de Kalimori. Los participantes aprenden técnicas de bordado a máquina, produciendo piezas de alta calidad que se venden al público y a empresas aliadas.
En 2025, Kalimori produjo 482 bordados y su meta con la nueva ampliación es multiplicar esa capacidad.
Con el apoyo de Fundación Jenkins se construirá y equipará un espacio digno y totalmente adaptado para personas con discapacidad intelectual.
El nuevo espacio tendrá iluminación natural y accesibilidad universal, así como máquinas de bordar industriales, adaptadas mesas de trabajo, lugar de almacenamiento y herramientas para la certificación CONOCER, que está avalada por el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales y cuenta con validez oficial ante la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Fotografías: Kalimori






